Rollito Vegano

Conócenos

¿Quién está detrás de Rollito Vegano?

Hugo

@hugopalmonte

Nerea

@nereapalmonte

Alex

@vegacosalex

Cristina

@veggiecristina

Si quieres la respuesta breve:

Rollito Vegano nació del activismo por los derechos de los animales, impulsado por la determinación de dos amigos: transformar el sistema alimentario y ofrecer alternativas éticas a los embutidos tradicionales. Nuestro objetivo es redefinir lo que es normal, para que la nueva tradición sea simple: COMER DE TODO SIN COMERSE A NADIE

Pero si has venido en este mood:

Acomódate, sírvete tu bebida favorita y algo de picar (ya que estamos, a poder ser, alguno de nuestros productos) y prepárate, porque te vamos a contar la increíble historia de:

“Cómo pasamos de pensar que íbamos a trabajar sólo los fines de semana a montar una fábrica de embutidos veganos”

La verdad es que todo esto no fue premeditado.

Éramos activistas por los derechos de los animales y, cuando llegó el confinamiento, nos quedamos sin poder hacer nada de lo que solíamos hacer para ayudarles. Así que empezamos a darle vueltas… Si no podíamos salir, teníamos que encontrar otra forma de seguir ayudando desde casa.

Ahí nos dimos cuenta de algo. Quizá una de las formas más potentes de activismo era crear alternativas, alternativas que llegaran a las casas de la gente y les permitieran elegir.

Nos pusimos a trabajar en una fórmula que sustituyera a uno de los productos más emblemáticos de nuestra gastronomía y, cuando por fin dimos con ella, lo vimos claro:

Nació el Sinjamón. El primer jamón vegano producido en España.

Nosotros solo queríamos demostrar que un futuro vegano era posible. Y la idea era simple… hacer pequeñas tiradas los fines de semana y darlas a probar.

Empezamos con familiares y amigos, veganos y no veganos, y a todo el mundo le encantaba.

“Esto tenéis que poneros a venderlo en serio”

“Nah, ¿tú crees?”

Nos vinimos arriba, montamos una S.L., pero la idea seguía siendo la misma. Entre semana trabajaríamos en lo nuestro y los fines de semana haríamos pequeñas elaboraciones.

Los primeros días ni siquiera teníamos uniformes. Trabajábamos envueltos en plástico… La limpieza, eso sí, siempre fue una obsesión.

Iba a ser algo simple. No teníamos ni idea de la que se nos venía encima.

Bendita inocencia.

Llegó el día y lanzamos el primer lote de Sinjamón en septiembre de 2020. A las pocas horas estaba agotado en todas las tiendas.

Empezaron a llegar pedidos, de tiendas y de particulares.

¿Dónde puedo encontrarlo? Está agotado en todos lados.

¡¿Qué?!

Seguíamos con nuestros trabajos, pero los móviles no paraban de sonar.

¿Cuándo podéis mandar más?

Elaborábamos en una antigua cafetería, en la planta baja de un edificio, y los vecinos llamaban cada día porque toda la ropa les olía a Sinjamón.

Era todo manual, casero… pero si esto solo iba a ser una tirada los sábados entre colegas…

¿Dónde nos habíamos metido?

Nos pusimos a cubrir la demanda como podíamos. Vivíamos a base de café con pan y hummus, con toque de queda, loncheando hasta las 22.50 h cada día.

Apenas dormíamos.

Ahora miramos atrás y no sabemos cómo lo aguantamos. No esperábamos ese éxito, pero estábamos felices porque estábamos llenando las mesas y los periódicos de jamón vegano.

Jamón SIN NADIE como ingrediente.

Las primeras tiradas se destinaron a apoyar causas animalistas, porque todo esto había empezado por ellos.

Mientras tanto, todo crecía muy rápido.

Lanzamos el primer fuet vegano de la historia, ¡el Sinfuet!, y después llegaron todos los demás.

Sinchorizo · Sinsalchichón · Sinmorcilla · Sinlonganiza · Sinfuet ahumado

No podíamos parar.

Pero…

Había algo que no encajaba.

Si todo el mundo podía comer de todo sin comerse a nadie… ¿de verdad todo el mundo podía comerlo?

No.

El Sinjamón tenía gluten y había contaminación cruzada. Y además empezaban a dispararse los precios de cereales y aceites.

Mantenerlo implicaba subir mucho el precio.

Entre esas dos cosas… había que decidir.

M*** tenemos que retirar el Sinjamón.**

Tenemos que volver a hacerlo desde cero… ¿¡PERO CÓMO!?

Spoiler. No iba a ser rápido.

Una cosa llevó a otra, esta época fué un frenesí de emociones algo borroso…

Sacamos al mercado el primer Fuet vegano. La acogida también fue brutal, pero eso sí ya nos pilló algo más preparados… jaja. Después del Sinfuet vinieron todos los demás: Sinchorizo, Sinsalchichón, Sinmorcilla, Sinlonganiza…

No podíamos parar.

Lo que más nos movía era saber que ya no había excusas, lo estábamos consiguiendo… todo el mundo podía: Comer de todo sin comerse a nadie.

¿Pero de verdad esto estaba siendo así? ¿Nuestro mantra era verdad? ¿Todo el mundo podía comerlo?

NO.

El Sinjamón tenía gluten, y aunque el resto de embutidos no, tenían contaminación cruzada.

M*****, tenemos que retirar el Sinjamón.
Tenemos que volver a hacerlo sin alérgenos… ¿¡PERO CÓMO!?

*Spoiler: Pasarían 4 largos años hasta que dimos con la receta.*

El camino seguía.

Nos asociamos con HiVegs y dimos el salto a una nave. Empezamos a producir de forma industrial y entramos en grandes superficies como Carrefour o El Corte Inglés.

Si queríamos acercar el veganismo, había que poner la elección en su mano.

Nuestros productos, al lado de los de origen animal.

¿Cuál eliges estando uno al lado del otro?

Lo estábamos consiguiendo.

Todo el mundo podía comer de todo sin comerse a nadie.

Pero el camino seguía lleno de pruebas, cambios, recetas… MUCHAS RECETAS.

Productos que nunca vieron la luz y decisiones difíciles.

Y así llegamos a…

DICIEMBRE 2024.

Cuando, POR FIN, volvemos a lanzar el Sinjamón.

Ha vuelto nuestro producto más icónico, esta vez sin gluten.

Hoy tenemos una fábrica y estamos en supermercados de todo el país.

Madre mía… y pensar que…

“Nosotros sólo queríamos hacer un poco de jamón vegano los fines de semana”.

La que hemos liado. Y la que queremos seguir liando.

Porque queremos estar en todas las mesas… aunque no seamos nosotros.

Lo que queremos es abrir camino para que en todos los platos del mundo haya alimentos veganos.

Que la tradición no se imponga a la ética.

Que la nueva tradición sea un mundo donde los animales dejan de ser tratados como un ingrediente.

¿Nos acompañas a ver cómo sigue esta historia?

¡No dejes para mañana
lo que puedas pedir oink!

¡No dejes para mañana
lo que puedas pedir oink!