¿Alguna vez has visto un paquete de carne con un sello de «bienestar animal»? Seguro que la imagen que te viene a la cabeza es la de un cerdito feliz, en un prado verde, jugando o echándose una siesta. Suena idílico, ¿verdad?
Pero… ¿de verdad es así?????

La industria cárnica sabe jugar bien sus cartas. Esos sellos no están pensados para mejorar la vida de los animales, sino para tranquilizar conciencias.
Porque claro, si viene certificado, debe ser bueno… ¿no?
Gracias al trabajo de muchas organizaciones y colectivos animalistas sabemos que la realidad está muy lejos de ese anuncio perfecto.
Los sellos de «bienestar animal» son más un argumento de marketing que un compromiso real con la vida de quienes están dentro de las granjas.
Lo que hay detrás del sello de bienestar animal
En España no existe un único sello que garantice un verdadero “bienestar animal”. El más conocido es el certificado Welfair®, que supuestamente evalúa granjas de cría, engorde y mataderos para asegurar que se cumple la legislación europea.
¿Y qué significa eso en la práctica? Pues valora cosas como que los animales:
- No pasen hambre ni sed prolongada ????
- No tengan lesiones o enfermedades ????
- Tengan suelo donde tumbarse ????
Y poco más.
No es libertad. No es felicidad.
Es simplemente el mínimo legal para que sigan siendo productivos.
Además, hay otros sellos de bienestar animal otorgados por entidades que pertenecen a la misma industria cárnica (como INTERPORC o INTEROVIC). ¿Ves el conflicto? Son organizaciones que representan a granjas, mataderos y empresas de despiece… certificándose a sí mismas.
¿De verdad eso te suena a bienestar animal?
La realidad sale a la luz
Por suerte, cada vez hay más investigaciones que muestran lo que ocurre detrás de esos sellos. Colectivos como Frente Animal, Satya Animal o ARDE han destapado granjas que, a pesar de lucir orgullosas el famoso certificado, esconden imágenes que no querrías ver.
Según El Salto, la granja avícola de Llucmajor, protagonista del documental «La pesadilla de Llucmajor», contaba con el certificado de bienestar animal Welfair® hasta noviembre de 2025 ¡y había pasado una inspección la semana anterior!
¿Y qué encontraron? Aves hacinadas, sin espacio, sin condiciones mínimas de descanso y con lesiones visibles.
Un sello en el envase. Cero bienestar real.
Los datos hablan: a las personas les preocupa el bienestar animal
Según el Eurobarómetro de octubre de 2023 de la Comisión Europea, más del 90 % de los europeos cree que las prácticas ganaderas deben cumplir con unos requisitos éticos básicos.
De hecho, muchísimas personas están dispuestas a pagar más por productos que prometen bienestar. Y ahí está la jugada: convertirlo en una estrategia de marketing. El mismo producto, pero con un sello… y más caro. Pero si el “bienestar animal” sigue ocurriendo dentro de una granja y acaba en un matadero… ¿es realmente bienestar o solo una forma de lavar la imagen de la industria?
Tal vez el verdadero bienestar sea comer de todo… sin comerse a nadie
En Rollito Vegano sabemos lo que ocurre con o sin sellos. Porque el bienestar de verdad no se mide en una etiqueta, sino en la libertad de no ser usado como un recurso.
Por eso trabajamos para ofrecer alternativas éticas a los embutidos tradicionales. Productos 100% vegetales que respetan a todos los animales y nos permiten disfrutar de los sabores de siempre… sin poner a nadie en el plato.
Porque creemos que tradición y ética pueden ir de la mano.
Y porque el verdadero bienestar animal empieza cuando dejamos de verlos como comida.
Porque esto no va de etiquetas,
sino de vidas. ????
