Rollito Vegano

Mi transición al veganismo: de activista antitaurino a cofundador de una empresa vegana

Mi transición al veganismo

El 20 de marzo se celebra el Día Mundial Sin Carne y, para conmemorar esta fecha tan especial, hemos querido compartiros la transición al veganismo de Hugo, uno de los cofundadores de Rollito Vegano.

Hay momentos que no hacen ruido, pero te cambian por dentro.
Este fue uno de ellos.

Empecé en el activismo antitaurino.

Yo era de Barcelona, y allí me movía dentro del activismo. Iba a manifestaciones, defendía a los toros, ayudaba a protectoras, rescataba perros y gatos, y también estaba en contra de la caza. Viajaba y documentaba todo para darles visibilidad.

Sentía el deber de ayudarles.

Además, en ese entorno ya había muchas personas veganas, así que el tema estaba ahí, muy presente.

Recuerdo perfectamente ese momento.

Venía de una manifestación antitaurina cuando vi un camión lleno de terneras.

No era algo que hubiera visto en redes. Estaba ahí, delante de mí. Podía verlas moverse, unas pegadas a otras, sin espacio, sin entender nada.

Y sobre todo recuerdo cómo me miraban.

Ahí fue cuando algo dentro de mí se rompió.

Sentí una incongruencia que ya no podía ignorar.

¿Por qué estaba defendiendo a unos y me comía a otros? Si eran iguales.

En ese instante dejé de poder separar unas vidas de otras.

La contradicción dejó de sostenerse.

Abrí la mente y pasé de hacer activismo por unos animales a hacerlo por todos.

Fue directa.

Lo dejé de golpe.

Recuerdo perfectamente lo último que comí: un sanjacobo.

Por entonces vivía con mis padres en Barcelona. Mi padre me preguntó si al menos seguiría comiendo queso, aunque fuera en una pizza.

Y le dije que no. Que lo había dejado todo.

Ya conocía lo que implicaba. Había escuchado hablar del veganismo a otros compañeros del activismo, pero hasta ese momento no había hecho el clic.

Desde entonces dejé de mirar hacia otro lado y de consumir animales y sus derivados.

Cambió la forma de verles.

Hasta entonces, sin darme cuenta, los separaba.

Había unos por los que luchaba… y otros que seguían formando parte de mi alimentación.

A partir de ahí, esa separación desapareció.

Empecé a verlos como lo que son.

Individuos.

Con su propia vida, sus propios intereses y su propia forma de estar en el mundo.

Y entendí que mi activismo tenía que ser para todos.

Siempre me había gustado cocinar. Me encantaba innovar y a la gente le gustaban mis recetas.

Al cambiar mi forma de alimentarme, empecé a crear alternativas vegetales. A mi pareja, que también es vegana, y a nuestros amigos, veganos y no veganos, les encantaba lo que hacía, y eso me motivaba mucho. Incluso llegué a plantearme abrir un restaurante vegano.

Sentía que quería ayudar de todas las formas posibles.

Pero entonces llegó el COVID.

Ya no podía manifestarme ni implicarme como antes, y la idea del restaurante se frenó.

Pero no podía quedarme quieto.

Necesitaba hacer algo.

Había muchas alternativas a la carne, pero faltaba algo.

En casa nos hicimos una pregunta: ¿qué es lo que más echamos en falta?

Así que empecé a hacer pruebas.

Probaba, fallaba, volvía a probar. Empecé a curar mis propias piezas de jamón vegetal hasta dar con una receta que nos convencía.

Y ahí volvió a cambiar todo.

Un compañero de activismo había abierto el primer restaurante 100 % vegano en su ciudad, Castellón. Le contamos la idea y le encantó.

Decidimos unir fuerzas.

Y empezamos a repartir jamón vegano.

Y ahí dimos el paso.

Nos mudamos de Barcelona a Castellón con una idea clara: aportar algo que facilitara dejar atrás el consumo de animales.

Que se escuche.

Esa incomodidad no aparece por casualidad.

No hace falta tener todas las respuestas ni hacerlo perfecto.

Pero sí hace falta no ignorarlo.

Porque muchas veces, ahí empieza todo.

Desde el equipo de Rollito Vegano queremos darle las gracias a Hugo por compartir su transición al veganismo e inspirarnos para seguir luchando por los animales.

Diseño base creado por navarroguitartcecilia, contenido adaptado por Rollito Vegano.

¡No dejes para mañana
lo que puedas pedir oink!

¡No dejes para mañana
lo que puedas pedir oink!